Egresada de Enfermería destaca el impacto positivo que ha tenido en su vida dejar de fumar

A dos meses de incorporarse al programa Apoyo al abandono del tabaco, que impulsa el Departamento de Enfermería de la Universidad de Sonora, Raquel Ortiz expresó que el dejar de fumar ha tenido un impacto muy positivo en su salud y expectativas de vida.

La egresada de la carrera de Enfermería reconoció que el haber dejado ese hábito ha estimulado y favorecido su relación cotidiana con sus amigos y el entorno familiar.

Recordó que comenzó a fumar a los 18 años al egresar de la preparatoria, especialmente llevada por las relaciones y presiones sociales de grupo en su círculo de amigos con ese hábito, entrándole la curiosidad para saber qué se sentía.

Asimismo, indicó que desde esa edad, en varias ocasiones pensaba en dejarlo, sin resultado alguno, pero que cuando por fortuna tomó conciencia del mal que producía en su salud, entendió finalmente que el fumar no era necesario.

Raquel Ortiz señaló que cuando se incorporó al programa, en la primera sesión le preguntaron cuántos cigarros fumaba al día, contestando que eran entre cuatro y seis, una cantidad que de manera gradual fue bajando, especialmente a partir de la literatura y orientaciones recibidas por los conductores de esa actividad.

"Aquí me enseñaron enfrentar esa forma con diversas estrategias, como ejercicios de respiración y la actividad física que le ayudaron a despejar problemas de ansiedad y el estrés, pero sobre todo para evitar enfermedades cardiovasculares, enfisemas, hipertensión, bronquitis aguda, cáncer de pulmón, laringe y cavidad bucal, entre otras.

Destacó la importancia de que el programa se dirija a jóvenes universitarios, porque de esta forma tendrán menor riesgo de ese tipo de enfermedades en el futuro. "Y es que muchos jóvenes, en efecto, tienen el deseo de dejar de fumar, pero a la vez necesitan de apoyo, consejería y el impulso motivacional de alguien más", añadió, y afirmó que por ello, el que exista esa acción de salud y tener a alguien cerca de ella, fue muy importante.

Sin duda, expresó, todos los estudiantes y personas en general debemos valorar este programa y aceptarlo, especialmente por los alcances y beneficios que tiene en la salud, y agradeció a los integrantes del Consultorio de Enfermería por apoyar e impulsar programas de esta naturaleza. Esto es, dijo, una experiencia de vida que desea transmitir con la gente que le rodea, la que "incluso ya nota el cambio que hay en mí a partir de que dejé de fumar".

Diez sesiones

Alicia Anaí García Bernal, pasante de la misma carrera e integrante del consultorio bajo la responsabilidad de Carolina Angélica Soto Coronado, informó que la asesoría y orientación comprende diez sesiones presenciales, las que actualmente se imparten a nueve personas, siendo cuatro trabajadores y el resto estudiantes universitarios.

La decisión de dejar de fumar, es difícil, planteó, pero con educación y la toma de conciencia sobre las razones por el cual hay que dejar ese hábito, lo hará más fácil. Con todo y que la decisión implique muchos esfuerzos y sacrificios, afirmó que es necesario "saber el objetivo del por qué ya no fumar para que en realidad valga la pena y sea efectiva.

"Tenemos que estar conscientes de esa decisión para que sea realmente importante el impacto que pueda tener en cada persona a partir del momento en que entre en el proceso de la abstinencia, a fin de empezar un nuevo y saludable estilo de vida", concluyó. (JAR)


 

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